BBVA identifica consolidación en la digitalización de la sociedad en España


La Fundación BBVA ha presentado su estudio “Actitudes ante la Tecnología y Usos de las TIC en la Sociedad Española en el marco del Covid-19”, cuyo objeto es examinar un amplio conjunto de comportamientos de la sociedad española en Internet y de valoraciones sobre usos de la tecnología, con especial atención al marco temporal del Covid-19.

El análisis permite captar las tendencias en el uso y valoración de Internet entre décadas, al comparar los datos actuales con el estudio que la Fundación BBVA llevó a cabo en 2008. Asimismo, el contexto específico e inédito de la crisis del Covid-19 ha permitido captar las percepciones y conductas durante la pandemia y su impacto en el mapa de usos de Internet.

Internet y el móvil, esenciales para la vida de los españoles

En 2008 solo el 18% de los españoles consideraba que internet era “esencial” en su vida, en 2020 este porcentaje ha llegado al 60%. De hecho, el 90% usa internet a diario y un tercio afirma estar conectado casi todo el día, reflejando cómo la web ha penetrado prácticamente en todas las esferas de la actividad cotidiana y ocupa un espacio central en nuestras vidas.

También el móvil es considerado esencial en nuestras vidas por un 57% de los españoles, aunque ya partía de resultados altos en 2008, cuando lo afirmaba un 46%. La visión sobre las tecnologías es positiva en general, con un alto consenso sobre que sus beneficios están por encima de sus perjuicios y que nos hacen la vida más fácil y cómoda.

Temores por la seguridad y privacidad, la otra cara de la moneda

Sin embargo, los españoles perciben cada vez más los efectos indeseados y facetas negativas en la utilización de estas tecnologías. Hay un acuerdo por encima del 8 sobre 10 respecto a que usar internet supone un problema en términos de privacidad, seguridad, veracidad, posible acoso y exceso de publicidad. Esta percepción se ha incrementado sustancialmente desde 2008, sobre todo en cuanto a la privacidad, que ha crecido dos puntos sobre 10. Ante esto, los usuarios van incorporando distintas formas para protegerse y estas cuestiones anticipan las que seguramente se convertirán en cuestiones centrales de un marco regulatorio. Otra faceta indeseada podría ser la excesiva dependencia de internet, que se ha convertido en un recurso de elección cuando la persona se siente aburrida.

En el plano personal, seguramente por el grado de confianza y privacidad que implica la interacción, los españoles declaran mayoritariamente su preferencia por el contacto cara a cara, no mediado por la tecnología digital, tanto para conocer amigos como pareja. Por lo general, internet se utiliza como refuerzo o amplificación de relaciones sociales preexistentes con amigos, familia y compañeros de trabajo, más que como herramienta primera para establecer esas relaciones.